Una profunda crisis política sacudió ayer a Bolivia, donde el presidente
Sánchez de Lozada se encuentra cada vez más aislado tras la renuncia de cuatro
ministros, y el distanciamiento de su vicepresidente, Carlos Mesa, por el manejo
de una crisis social que dejó al menos 58 muertos en tres semanas.
Acosado por las renuncias y ante masivas manifestaciones en cuatro ciudades que
exigen su dimisión, Sánchez de Lozada dijo en un mensaje televisado: "Yo no voy
a renunciar". Prometió "cumplir con la Constitución y hacer cumplir la
Constitución".
Estados Unidos apoyó a Sánchez de Lozada y advirtió que "no tolerará" ningún
intento antidemocrático para derrocar a su gobierno, mientras la Comisión
Europea lamentó "los graves incidentes" ocurridos en Bolivia e hizo un
llamamiento a la calma y al diálogo entre las partes.
Tras una reunión de gabinete y con altos mandos militares, el jefe de Estado
aseguró contar con el respaldo de la Policía y las Fuerzas Armadas.
Denunció "un gran proyecto subversivo organizado y financiado desde el exterior
para destruir la democracia boliviana".
Como cabecillas de la supuesta subversión, el presidente acusó a los líderes
sindicales Evo Morales, jefe del mayor partido de la oposición, y Felipe Quispe,
ambos diputados indígenas. "No es posible que se reemplace la democracia por una
dictadura sindical", enfatizó.
Tanto Morales como Quispe negaron rotundamente las acusaciones y pidieron al
pueblo continuar con las protestas para lograr la dimisión de Sánchez de Lozada
para dar lugar a la sucesión constitucional, nombrando presidente provisorio a
un miembro del tribunal supremo de justicia, que llame a nuevas elecciones.
A la renuncia de tres ministros de la populista Nueva Fuerza Republicana (NFR),
recientemente aliada al gobierno de Bolivia, se sumó más tarde la dimisión del
titular de Desarrollo Económico, Jorge Torres, de las filas del Movimiento de la
Izquierda Revolucionaria (MIR).
Otros tres ministros del MIR, liderado por el ex presidente socialdemócrata
Jaime Paz Zamora (1989-93), entre ellos el canciller Carlos Saavedra, no se
habían pronunciado aún acerca de la determinación de su colega.
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| Bajas.
El resto de Víctor Ticona Arconi, muerto en El Alto en la jornada de
ayer |
La decisión de cuatro de los quince miembros del gabinete ministerial, siguió
a la determinación del vicepresidente de Bolivia y presidente del Congreso
bicameral, Carlos Mesa, que rompió ayer con Sánchez de Lozada, en desacuerdo por
su manejo de la crisis social, aunque no renunció a su investidura.
"No apoyo al gobierno en esta acción, no puedo aceptar como ciudadano ni como
hombre de principios que la respuesta sea la muerte ante la presión popular y no
creo que el diálogo que ha propuesto el gobierno sea suficiente", manifestó
Mesa.
Multitudinarias manifestaciones populares contra la exportación de gas natural a
través de Chile en condiciones de desventaja para el país y por la renuncia de
Sánchez de Lozada fueron reprimidas fuertemente en El Alto, foco del conflicto
durante los últimos días.
En esa ciudad, a sólo 12 km de La Paz, entre sábado y domingo se cobró la vida
de unos 30 civiles y 90 personas resultaron heridas, según fuentes
hospitalarias.
La violencia también llegó a La Paz, con saqueos, incendios y enfrentamientos
que este lunes dejaron dos muertes, según fuentes policiales.
Los manifestantes han incendiado una galería comercial, cerca de la neurálgica
avenida Mariscal Santa Cruz, en el corazón capitalino, escenario de violentos
choques con policías, según reportes de medios locales y una oficina policial.
Las protestas también se propagaron a Oruro y Cochabamba.
El sindicato de transporte público se unió a los reclamos de renuncia del
Presidente y llamó a una huelga indefinida y movilizaciones En un intento por
desactivar la crisis, Sánchez de Lozada anunció la madrugada del lunes que el
gobierno no exportará gas natural a nuevos mercados mientras no se realicen
consultas y debates sobre el energético con la sociedad civil hasta el próximo
31 de diciembre.
"No se exportará gas natural a nuevos mercados, mientras no se realicen
consultas y debates sobre este recurso, debiendo implementarse para el efecto de
forma inmediata un proceso de diálogo entre los bolivianos y con las
organizaciones de la sociedad civil", prometió el Presidente.
Ayer fallecieron 14 personas en una nueva jornada de la convulsión social que
vive Bolivia desde hace un mes y, con ello, la cantidad de víctimas mortales por
el conflicto se elevó a 58, según informaron diversas fuentes.
La Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia indicó que la organización
ha registrado el deceso de trece personas, entre ellas dos soldados, en el
distrito de La Paz.
Por otro lado, el comando en Jefe de las Fuerzas Armadas mediante un comunicado
público, reafirmó su apoyo al Gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada, su respeto
al sistema democrático y la Constitución Política del Estado (CPE) y pidió a la
población en general no enfrentarse con los militares con el fin de evitar una
confrontación innecesaria.
La Organización de Estados Americanos (OEA) manifestó su rechazo "categórico" a
cualquier acción para quebrantar el orden democrático en Bolivia y dio su
respaldo al presidente Gonzalo Sánchez de Lozada. Condenó "enérgicamente los
hechos de violencia producidos en Bolivia, que ponen en peligro el orden
constitucional".
y reiteró "de manera categórica su rechazo a cualquier acción para quebrantar el
sistema democrático", en una resolución adoptada en una sesión extraordinaria.
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Las víctimas |
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14
muertos
Al menos 13 civiles y un soldado
murieron ayer, y un centenar de personas resultaron heridas. |
58
personas fallecidas
Ese es el saldo trágico en tres semanas
de conflictos sociales. El domingo pasado se registraron 26 muertos y
más de 90 heridos. |
130
muertos
Es la cantidad de víctimas fatales en
la gestión de Goni. Todos ellos en conflictos sociales, como bloqueos,
febrero negro, Warisata y otros. |
EE.UU. alerta que no tolerará interrupción
Estados Unidos apoyó ayer al acosado presidente Sánchez de Lozada y advirtió
que "no tolerará" ningún intento antidemocrático para derrocar a su gobierno, en
medio de llamados crecientemente violentos para que renuncie.
"El pueblo estadounidense y su gobierno apoyan al presidente democráticamente
electo de Bolivia, Gonzalo Sánchez de Lozada y sus esfuerzos por construir un
futuro más próspero y justo para todos los bolivianos", declaró el departamento
de Estado.
"Llamamos a todos los bolivianos a rechazar una confrontación que puede llevar a
la violencia y heridos", dijo el portavoz Richard Boucher en un comunicado
emitido luego de que Sánchez de Lozada reiterara que no renunciaría frente a las
protestas que provocaron por lo menos 50 muertos en tres semanas.
"La comunidad internacional comprende y apoya los legítimos intereses de todo el
pueblo boliviano y lo urge a expresarlos y promoverlos solamente por medios
democráticos y pacíficos", agregó.
"Todos los líderes políticos bolivianos deben expresar públicamente su apoyo al
orden democrático y constitucional", afirmó Boucher.
"La comunidad internacional y Estados Unidos no tolerarán ninguna interrupción
del orden constitucional y no apoyarán ningún régimen que surja por medios
antidemocráticos", agregó. /AFP
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Los primeros mandatarios enfrentados |
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Sánchez
de Lozada
“Se quiere destruir a la democracia”
El presidente de la República, Gonzalo Sánchez de
Lozada, anunció ayer que no renunciará al cargo y cumplirá con el
juramento que hizo, de cumplir y hacer cumplir la Constitución. Sostuvo
también que el orden será restablecido y se derrotará a los que quieren
destruir la democracia.
"Es importante, decirle a todo el pueblo de Bolivia que yo no voy a
renunciar. Yo he tomado muy en serio el mandato que recibí del pueblo y
el juramento que hice ante Dios, la patria y los Santos Evangelios de
cumplir con la Constitución y hacer cumplir la Constitución", sostuvo en
un mensaje. |
Carlos
Mesa
“No puedo tolerar más muertes”
Carlos Mesa "rompió" con el gobierno de Gonzalo
Sánchez de Lozada por la masacre en la ciudad de El Alto producto de la
"guerra del gas", pero a pesar de esa decisión, aseguró que no dejará su
cargo al haber sido electo por el voto ciudadano.
Aseguró que "su conciencia de ser humano, Vicepresidente y hombre
comprometido con la ética no puede tolerar (...) que la muerte sea la
respuesta ante la protesta popular".
En su calidad de funcionario público, Mesa Gisbert, aseguró que está
dispuesto a viabilizar un diálogo sin condiciones entre las partes en
conflicto. |
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